¡Hola, clase!
Seguro que ya sabéis que el número de arriba es el numerador y el de abajo es el denominador. Pues bien, para leer una fracción, siempre seguimos el mismo orden: de arriba a abajo.
1. El numerador: ¡Sin complicaciones!
El número de arriba se lee exactamente igual que cuando contamos: uno, dos, tres, cuatro… ¡Este es el fácil!
2. El denominador: ¡Aquí está el truco!
El número de abajo es el que cambia de nombre. Dependiendo de cuál sea, lo diremos así:
- Si es 2: medios.
- Si es 3: tercios.
- Si es 4: cuartos.
- Si es 5: quintos.
- Si es 6: sextos.
- Si es 7: séptimos.
- Si es 8: octavos.
- Si es 9: novenos.
- Si es 10: décimos.
💡 ¿Y si es más grande que 10? A partir del 11, simplemente decimos el número y le añadimos la terminación «-avos». Por ejemplo: si es un 11, decimos «onceavos»; si es un 12, «doceavos». ¡Es como ponerle un apellido!
📝 ¡Ponemos voz a los números! (Dos ejemplos prácticos)
Ejemplo 1: El reparto del queso
Imagina que tenemos un queso cortado en 4 trozos y te sirves 1.
- Se escribe: 1/4
- Se lee: Un cuarto.
Ejemplo 2: Los cromos del álbum
Tienes un sobre con 10 cromos y ya has pegado 7.
- Se escribe: 7/10
- Se lee: Siete décimos.
¿Habéis visto qué fácil? Ahora, cuando veáis una receta de cocina que diga «añade 1/2 litro de leche», ya sabréis que tenéis que decir: «¡Profe, hay que echar un medio de litro!».

